MVMEDIOS: Club de Lectores - Casa ETC. - Nuestro Mar


PATRIMONIO

Febrero/2017

CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso

En el centro de Viña del Mar

LA NOSTALGIA MEDITERRÁNEA DEL PALACIO VALLE

En la calle que lo antecede habitan las últimas ciudadanas de las primeras décadas del siglo XX, quienes sigilosas riegan las plantas que suspiran bajo los aires mediterráneos del castillo con ventanas neo-góticas que alberga al Instituto de Historia de la PUCV.

Por Valeria Barahona Valenzuela / Fotografías Patricio Rudolffi Bugueño
CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso

El Paseo Valle es el factor unificador de una decena de casas de principios del siglo XX, que resisten la niebla, a las palomas y la construcción en altura, fortificados por el amor de las últimas matriarcas viñamarinas, quienes pasan el atardecer de sus historias regando las buganvilias a la sombra del palacio homónimo.
Cien años cuenta la obra de los arquitectos Renato Schiavon y Arnaldo Barison, llegados desde Trieste, mismo lugar del que provenía el empresario Giovanni Valle y su familia, quienes para no olvidar encargaron el edificio con reminiscencias al norte de Italia, en 1916.
El castellanizado Juan Valle “provenía de un lugar que se llama Sante Margharite Ligure donde se localizan muchas casas que tienen puntos en común con este inmueble”, señaló el profesor del Instituto de Historia de la PUCV, José Moráis, uno de los habitantes del lugar.

CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso

“Este palacio fue parte de los inmuebles en la comuna donde se celebraron los festejos del triunfo de Italia en la Gran Guerra, al igual que el Gran Hotel. En 1922, el palacio fue parte, además, de los lugares en donde se realizaron los festejos oficiales por la visita del general Enrico Caviglia y la conmemoración del aniversario de la guerra. Juan Valle, en ese entonces, era una de las personas influyentes de la colectividad y de la comuna, siendo además parte del comité oficial del recibimiento”, afirma el profesor Emilio Toro en una columna en Tell.
Los aires mediterráneos del castillo del panadero que llegó a ser presidente del Club de Viña del Mar, son visibles desde buena parte del plano de la Ciudad Jardín y dejan entrever cómo se pensó la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto que azotó la zona diez años antes.
Las ventanas del primer piso, que miran directamente a los vecinos de la tercera cuadra del paseo, poseen algunas sencillas formas rectangulares y otras, las más recordables, están formadas por arcos ojivales, además de adornadas con rosetones y lóbulos tallados en piedra.
En tanto, las del nivel superior, donde los atardeceres reflejan deliciosamente su aura dorada, poseen columnas corintias, adosadas a detalles del neo-gótico. Dada la gracia de su construcción, fue centro de visitas oficiales del Gobierno italiano.
Schiavon y Barison construyeron además -de ahí las similitudes de estilos, los techos tallados y el parquet con diseños-, el Palacio Baburizza y la Biblioteca Santiago Severín, ambos en el puerto.
En 1923, Patricio Achurra compró el palacio y lo traspasó en 1935 a Emilio Domínguez. Luego en 1964 llegó a manos del Instituto Chileno Norteamericano de Cultura, hasta 1985, cuando la casa de los Valle fue comprada por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, para albergar las sonrisas de los estudiantes del Instituto de Historia, privilegiados con el frescor del lugar, además de los amplios salones con aires de convento.
El torreón que sobresale orgulloso desde el edificio, continúa vigilando el horizonte donde se pone el sol y los barcos alzan la voz junto a las olas, al igual que las tumbas de sus arquitectos, quienes se casaron y tuvieron hijos chilenos, para finalmente ser enterrados en el emblemático cementerio de Playa Ancha.


CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso