MVMEDIOS: Club de Lectores - Casa ETC. - Nuestro Mar


LUGARES

/Marzo 2019

CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso

Portugal

Encantadores pueblitos medievales

Imponentes castillos, fastuosas mansiones, antiguas catedrales, torres fortificadas, callecitas empedradas y viñedos en altura. Algunas de las maravillas que se pueden apreciar recorriendo algunos de los antiguos poblados que se encuentran al norte de ese país. Un recorrido en bus por cómodas y bien conservadas carreteras llevan hasta lugares únicos y mágicos en su esencia.

Texto y Fotos: PAULA CHÁVEZ GARRIDO, desde Portugal
CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso

Portugal por segundo año consecutivo recibió el premio al “Mejor Destino Turístico del Mundo” en los World Travel Awards 2018. Y no es para menos: este hermoso país no sólo encanta con sus clásicas ciudades como Lisboa y Oporto, sino que además su geografía incluye hermosos pueblitos que se caracterizan por su belleza y construcciones cargadas de historia. Todo como producto de un pasado que guarda el legado de múltiples invasiones que dejaron una cultura donde celtas, romanos, árabes, judíos y cristianos dejaron su huella.

CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso

Sintra: entre colinas
A solo 30 minutos de Lisboa se encuentra la hermosa ciudad de Sintra, a los pies de la Sierra del mismo nombre. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1995, vivió su apogeo durante el siglo XV, cuando la realeza y la aristocracia portuguesa comenzaron a construir sus espectaculares casas de verano. Allí convergen todos los estilos arquitectónicos, pasando desde el árabe -en su primera etapa- hasta el barroco y posteriormente el renacentista. La mejor manera de recorrer su centro histórico es caminando pausadamente por sus callecitas empinadas, donde se pueden apreciar tiendas de souvenirs con gran diversidad de productos, dentro de los cuales destaca los que ofrecen el ‘Ginjinha’, típico licor portugués compuesto de aguardiente de guindas. La tentación es grande, porque ofrecen la degustación acompañada de chocolate amargo; algo así como una especie de maridaje que resulta ser bastante deliciosa.

Los pasajes y recovecos de sus calles son muy vistosos, puesto que están adornados con guirnaldas de colores que hacen el recorrido aún más acogedor. Y lo mejor es llegar al punto más alto y desde ahí apreciar toda la geografía donde palacios, iglesias, mansiones y castillos se pierden en la tupida vegetación producto de su microclima privilegiado. Estando ahí, no se puede perder el Castillo de los Moros, los palacios da Pena, de Queluz, de Monserrate, de Seteais y el Palacio Nacional, la Quinta da Regaleira, el Chalet de la Condesa Edla, el Convento de los Capuchinos y las iglesias de Santa María y de São Martinho. Y la mejor manera de terminar la visita es disfrutando de un buen café o de los exquisitos helados que en esta zona preparan.

Evora: pasado romano
A 132 km. de Lisboa, en la región de Alentejo, se encuentra Évora, su centro histórico y uno de los mejor conserva- dos de todo Portugal, ganando el calificativo de ‘Ciudad-Museo’. Declarada en 1986 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, esta fascinante ciudad portuguesa es miembro de la ‘Red de Ciudades más Antiguas de Europa’, y como no serlo si su imponente Templo Romano de Diana data del I A.C. A pesar de las guerras y las constantes invasiones que sufrió la ciudad a través de los siglos, aún se conservan algunas de sus columnas y su estructura romana, que es la mejor preservada de toda la Península Ibérica. Se encuentra en el centro histórico de la ciudad, en la plaza de Largo Conde De Vila Flor, el punto más alto, por lo que se puede llegar fácilmente caminando para admirar su arquitectura que ha resistido más de 2.000 años.
Solo a unos pasos del Templo se en- cuentra la Catedral de Évora, considerada como la mayor catedral medieval del país. De estilo gótico con algunos guiños románicos, fue construida a finales del siglo XIII. Aquí se encuentra el Museo de Arte Sacra, que vale la pena conocer con su claustro. Resulta conmovedor recorrer sus pasillos, torres, altares, capillas y, más aún, admirar las vestiduras litúrgicas y la orfebrería religiosa que se encuentra en el lugar.
Luego se puede continuar hasta la Igle- sia de San Francisco, construida entre 1480 y 1510. Aquí se encuentra la espeluznante, pero no menos atractiva ‘Capilla de los Huesos’, cubierta con calaveras y fémures de más de 5.000 cadáveres. Pero sin duda lo más fascinante de Évora es perderse por sus angostas callecitas empedradas y admirar sus casas perfectamente conservadas, todas en tonos blancos con terminaciones en color ocre, amarillo y mostaza. Hay cuadras enteras con tiendas donde reinan los souvenirs realizados con material de corcho, muy común en esta zona. Además hay manteles y pa- ños en coloridos mosaicos que destacan por sus originales diseños.

Marvão: desde lo alto
Al nororiente de Portugal y a 234 kilómetros de Lisboa, se encuentra Mãrvao, un pequeño pero encantador pueblo medieval de menos de mil habitantes, ubicado en el Distrito de Portalegre y muy cerca de la frontera con España. Asentado sobre un peñasco a gran altura, está rodeado de muros reforzados por torres, donde destaca el ‘Castillo de Marvão’, que fue declarado monumento nacional en 1922. Desde ahí la vista panorámica en 360° es espectacular, y se puede apreciar en gloria y majestad la Sierra de São Mamede, de la cual forma parte y que, además, es un Parque Natural.
Reflejo de un pasado glorioso de conquistas, triunfos y derrotas, literalmente es una villa como sacada de un libro de cuentos. Aquí se ve y se respira historia, y una tranquilidad y quietud que a veces inquieta por su extremo silencio. En lña zona se vive lento y pausado, y esa misma atmosfera hace disfrutar aún más sus estrechas callecitas, sus construcciones de un blanco prístino con techos de tejas en tonos ocre y los toques de plantas y flores de múltiples colores que hacen detener la vista y admirar tanta belleza.

Vila Real: majestuosos jardines
Localizada cerca de la Sierra del Marão, frente a la Sierra de Alvão, se encuentra Vila Real, una simpática villa rodeada de pintorescas iglesias antiguas y viñedos donde se producen vinos rosé de excelente calidad. Es en este pueblo donde se encuentra el espectacular ‘Palacio de Mateus’, construido a mediados del siglo XVIII y con estilo barroco que se refleja en cada detalle de construcción. Desde el momento que uno entra, impacta su fachada y su pequeño estanque que produce un efecto espejo, donde la protagonista es la escultura de una ninfa de mármol del artista José Cutileiro.
El recorrido continúa por sus jardines, que son sencillamente majestuosos, impecablemente mantenidos. Descubrir cada rincón, es un deleite a la vista y el momento perfecto para admirar cada detalle en toda su magnitud. Es toda una aventura perderse por sus laberintos rodeados de frondosos árboles, sus plantaciones de rosas en toda la gama de colores, sus bellas estatuas y sus viñedos ancestrales en altura que sorprenden con su color verde intenso. De aquí es el popular ‘Mateus Rosé’, vino conocido en todo el mundo. Perfectamente conservado, en el interior del palacio destaca su biblioteca, que resguarda libros que datan del siglo XVI. En sus instalaciones, además, se puede apreciar ornamentación, pinturas y muebles de la época.


CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso