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ENTREVISTA

Julio/2017

CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso

Amparo Phillips, ilustradora

DIBUJOS PARA UN MUNDO MEJOR

Seres de trazo liviano que flotan por escenarios a medio camino entre el sueño y la pesadilla, son los personajes que habitan el planeta de Amparo Phillips, quien cuestiona delicadamente el discurso social.

Por Valeria Barahona Valenzuela / Fotografías Sofía Musa Muencke
CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso

Dibujos de mujeres peludas, con la piel suelta o elevándose en posiciones de yoga, en un cálido ambiente por donde corren tres niños pequeños, custodiados por un sauce y el canto de los pájaros de la precordillera santiaguina; conforman el escritorio de la ilustradora de Galería Plop!, Amparo Phillips, quien parece no inmutarse ante la vorágine.
La actitud zen quizás es producto del matrimonio entre sus dibujos y el yoga, que “practico desde hace varios años y es un elemento esencial en mi vida y en mi trabajo, algo que me inspira y me ha ido transformando por dentro y por fuera. Hice una serigrafía de una secuencia y he ilustrado varias asanas, las que están siempre mezcladas con mi realidad o cómo yo veo el yoga”.

CASA etc >> El Mercurio de Valparaíso

Phillips es diseñadora gráfica de la Universidad Diego Portales, y una vez egresada tomó un taller de ilustración con los destacados dibujantes Francisco Javier Olea, autor de la columna visual “Oleísmos” en revista Sábado; y Alberto Montt, quien en 2006 comenzó a editar su blog “Dosis diarias”, del cual han salido varios libros.

En el taller, la ilustradora creó “Betterland”, una secuencia de postales donde los personajes usan trajes con botones de endorfinas o para hacer cantar los pájaros, los que “activan las cosas que te hacen feliz”, porque “me gusta crear imágenes que mezclen la ironía y mi realidad, lo que quisiera yo en ella”, contó Phillips.

¿… como las mujeres peludas de tus cuadros?
Me acordé de esa veta mía, que es entre una crítica social y una propuesta de qué sería si la vida fuera así, por ejemplo, si una mujer con la piel suelta fuera lo que está de moda, o esa ‘retorno venoso’ en que tiene la piel llena de várices y venas, fuera lo lindo. O la otra toda peluda… Siempre me estoy cuestionando qué pasaría si la sociedad fuera distinta y fuéramos todos felices con ese cambio.

Pero generalmente es la miseria lo que vende en el arte, no los seres felices…
Me gusta ser un poco porfiada, insistir con cuestionar qué pasaría si diéramos vuelta, como en lugar de que uno tenga que estar siempre depilada, qué pasaría si a alguien se le ocurriera que no. Siempre pienso en la industria de la moda, que tiene tanto poder sobre la sociedad, qué pasaría si al dueño de H&M se le ocurriera poner a las modelos peludas, fuera de las películas e intervenciones, empoderadas de verdad, y mañana quebraran todas las marcas de depilación y las mujeres se esforzaran para estar más peludas.

¿Este pensamiento formativo sobre la felicidad también está determinado por tu maternidad?
Tengo un dibujo de una mamá gigante detrás de una niñita bien chica, que va en mi ‘volá’ de lo importante, lo maravilloso, todo lo que te protege una mamá. Pero de pronto las mamás también somos una carga para toda la vida, positiva y negativa. Son muy poderosas las mamás, ahora que tengo hijos (3), me he dado cuenta y siempre estoy en el cómo hacerlo, porque lo que hagas y lo que no, va a determinar demasiado la vida de tus hijos.

Al revisar tus dibujos, se ven dos líneas autorales, una muy volátil y frágil al principio, que luego deriva en una de colores y seres más concretos. ¿A qué se debe ese cambio?
A lo mejor ya no estoy tan ‘volá’ (ríe) y hago cosas más concretas, pero siempre se me sale un poco. Trato de poner en mis dibujos lo que pienso, lo que me gustaría o lo que me pasó. Trato que los dibujos nunca sean así como de la nada, me gusta poner en ellos mi interior, poner un poco mi vida dentro del dibujo.

¿Y tus niños también van ahí?
-Ilustré un libro de la Neva Milicic y su hija, la Jimena López de Lérida, que se llama ‘Me encantan los viernes’, y trata sobre los distintos sentimientos de los niños de un colegio frente a los viernes: a algunos realmente les encanta y a otros no les gusta, junto a las familias de esos niños, como la tía trabajólica que no le gustan porque no puede trabajar. Era darle una vuelta a todo lo que pasaba con los viernes. Ahora trabajo en el hermano de esa edición, que es “Me gustan los lunes”.

¿Buscas ser un interlocutor gráfico entre padres e hijos?
Sí, como también lo hice en el libro para pintar “Maestros del Rock”, con la Galería Plop!, donde la idea es que los niños pinten junto a sus papás y ellos puedan ir contándoles a sus hijos acerca de estos maestros y mostrarles su obra. Algunos de ellos son David Bowie, ThomYorke, John Lennon, Elvis Presley y Björk.